viernes, 19 de octubre de 2012


El 4 de agosto de 1914 fue el día en que se instaló en Cleveland, Estados Unidos, el primer semáforo moderno de la historia inventado por Garrett Augustus Morgan. El aparato estaba ubicado en la avenida Euclid y la calle 105 Este. Además de luces rojas y verdes, montadas sobre soportes cruzados como brazos, contaba con un emisor de zumbidos. Dos zumbidos indicaban el paso del tránsito que venía por la avenida, y un zumbido permitía el paso de los que venían por la calle 105. Las luces de tránsito tenían un antiguo antecedente. En 1868, ya se había instalado una especie de semáforo en el exterior del parlamento británico de Westminster. Era obra del ingeniero J. P. Knight, especializado en señales de ferrocarril. Tenía el aspecto de una señal de ferrocarril y estaba equipado con lámparas de gas rojas y verdes que se encendían por la noche. Tuvo un corto período de funcionamiento porque explotó matando a un policía. El accidente desalentó la continuación de otros experimentos hasta la aparición del automóvil, y su multiplicación en las calles de la ciudad hizo imprescindible retomar el tema. Las luces de tránsito modernas son un invento norteamericano, y a partir del ensayo en Cleveland, los semáforos se multiplicaron. Penta es parte de la historia del semáforo, dado que para mediados de 1976 instaló los primeros controladores totalmente electrónicos fabricados en Argentina, los que a la fecha todavía están en funcionamiento.
Las grandes ciudades han crecido considerablemente en el último siglo, tanto en tamaño como en población. Del mismo modo el transporte terrestre se desarrolló junto con el crecimiento de las enormes áreas metropolitanas, lo cual ha generado la implementación del transporte colectivo, para trasladar a las personas desde sus hogares hasta los centros industriales o comerciales y turísticos. El transporte terrestre ha evolucionado gracias a las nuevas y modernas tecnologías desarrollándose con mayor velocidad, recorriendo mayores distancias en menos tiempo. Los transportes urbanos más comunes son el ferrocarril metropolitano, los ferrocarriles subterráneos y los autobuses, estos últimos trasladan menor cantidad de personas que los primeros, pero aun así son los más utilizados, por el hecho de no precisar de una estación para detenerse y cuentan con una red mucho más extensa. También surgen consecuencias negativas en el trasporte terrestre, ya que tanto la fabricación como el uso masivo de los vehículos de combustión generan altos niveles de contaminación provocada por los gases y demás sustancias toxicas que liberan en la atmósfera, del mismo modo que se destruyen grandes áreas de bosques y selvas para la construcción de autopistas o ferrocarriles. Además el transporte terrestre tiene la constante necesidad de energía para que los vehículos funcionen, lo cual trae como consecuencia la sobreexplotación y subsiguiente agotamiento de los recursos naturales tales como el petróleo y sus derivados.
Debido a estos desarrollos y problemáticas de seguridad, de consumo de recursos y medio ambiente, los gobiernos de todo el mundo están adoptando nuevas tecnologías y nuevos recursos no contaminantes que sirvan para el libre desarrollo de la actividad de transito y transporte aplicado para la convivencia humana, nuevos códigos de transporte que mejoran la calidad de vida de la comunidad en general.

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